Friday, September 30, 2005

Sobre el artista:


Fernando Paes es un artista plástico brasileño que vive y trabaja en San Juan, Puerto Rico desde 1996. Actualmente se desempeña como Catedrático Auxiliar en el Departamento de Humanidades de la Universidad de Puerto Rico en Cayey. Su obra plástica se centra mayormente en el medio de la pintura donde presenta un dialogo constante con el tiempo, la historia y los arquetipos modernos.

Tuesday, August 30, 2005

Cartel del coloquio Arte Publico

Monday, August 29, 2005

CRITICA: ¿Como desaparecieron las tetas de Cayey?


Sobre la escultura "El Mar" de Julio Rosado del Valle

¿Cómo desaparecieron las tetas de Cayey?

Si bien es cierto que el arte, en todos sus aspectos y vertientes, es una actividad básica necesaria e importante para el ser humano, es igualmente cierta la función de la crítica para validar y afirmar ese mismo arte. Tal ejercicio intelectual, por lo tanto, pasa a tener una importancia igual al objeto artístico. Ambas actividades necesariamente coexisten y se retroalimentan, teniendo en común al sujeto y objeto del mismo arte. Siendo así, los críticos, artistas, productores y analistas ejercen papeles parecidos. Dentro del arte contemporáneo, esas actividades se confunden y muchas veces residen en una misma mirada. El artista pasa a ser crítico de su obra en una constante búsqueda del sentido del arte que, en cuanto lenguaje, se transforma constantemente, en un eterno acecho de lo imposible, de la transformación, de la trascendencia.

Da igual si el objeto de arte en cuestión es una obra de Don Julio Rosado del Valle, de 82 años de edad, artista que nos afirma y nos ha afirmado como seres humanos en casi medio siglo de producción, ya que el arte contemporáneo muy poco tiene que ver con la edad del artista. Su obra sigue siendo hasta más joven que muchos artistas emergentes que creen que con utilizar una computadora y proyectar imágenes "raras" en una pantalla o en cualquier otra superficie están haciendo un arte más "contemporáneo" que el de Don Julio. Al final, ¿Qué significa ser contemporáneo en el arte?

La respuesta a esta pregunta no debe fijarse en la forma, ni en la “actitud”, no se trata de utilizar medios novedosos, se trata de cómo se maneja el lenguaje y cuál es el contenido, cuánta la profundidad en lo planteado, en qué contexto es pertinente. Aquello que los alemanes llaman Zeitgeist aplica perfectamente al mirar la producción de este artista: en ela reside el espíritu que navega a través de épocas sin nunca dejar de ser actual, poderoso y pertinente.

Empiezo mi ensayo citando la obra pictórica de Don Julio, cuya producción (especialmente entre los años 60 y 90), es poseedora de un lenguaje maduro y un constante diálogo con la abstracción. Cabe señalar que Julio Rosado del Valle es uno de los precursores de la pintura abstracta en Puerto Rico. También vale resaltar que Don Julio es de los pocos artistas puertorriqueños que verdaderamente entablan un dialogo de igual nivel con otros grandes pintores abstractos en el continente americano. Su obra pictórica pertenece a la misma cepa de Philip Guston, Ibere Camargo, Jorge Guinle, Torres Garcia, Lucio Fontana, para citar a algunos. Además, es considerado uno de los pintores más importantes de toda la historia del arte puertorriqueño.


Julio Rosado del Valle es conocido internacionalmente por su pintura, medio para el cual logra alcanzar niveles de fuerza expresiva pocas veces vistas anteriormente en el país y fue innovador en el uso del espacio pictórico. Sus colores marcados y "sucios" de contrastes fuertes y mezclados en la misma tela aluden a una posibilidad de figuración, aunque nunca se concretiza totalmente. Existe una referencia al expresionismo abstracto y al arte concreto, pero logra la sensación de atemporalidad al mezclar dichas referencias con las suyas propias, su vida misma, tormentosa. Don Julio es de esos pintores que tiene un entendimiento del medio y del lenguaje desde la epidermis, de adentro hacia fuera. Él vive la pintura como los grandes pintores románticos del siglo XIX.

Para empezar a analizar la pieza escultórica de Don Julio cuya exposición se está inaugurando en el campus universitario del Recinto de Cayey de la Universidad de Puerto Rico, hay que, primeramente, ubicarla en su contexto. Es una pieza que reproduce una cabeza de coral de arrecifes existentes en las costas de Puerto Rico y que están en constante peligro de extinción a causa de la contaminación e interferencia humana. Por lo tanto, posee una temática ecológica. Fue fabricada utilizando como base un material sintético, el styrofoam cubierto con cemento, resina y pigmento, imitando un acabado de bronce de las esculturas tradicionales (patinado). Su manufactura se centró en dar forma al gran bloque de styrofoam utilizando cortadoras, lijadoras y pulidoras. Fue parte del Simposio de Escultura patrocinado por Administración Central de la UPR en conmemoración a los 100 años de la Universidad de Puerto Rico y costó (oficialmente) 80 mil dólares a la Universidad. Está ubicada en Cayey dentro del campus universitario frente al Centro de Estudiantes.

Sabiendo de la importancia histórica de su pintura es, al menos decepcionante, que la Universidad hubiese optado por gastar 80 mil dólares en una escultura, medio para el cual tenía muy poca experiencia a pesar de su larga vida y carrera artística.

No es mi intención reprimir el deseo de un artista tan grande como él de experimentar con lo que le plazca. Inclusive me alienta como artista saber que como él pueda seguir explorando nuevos horizontes en la plástica toda la vida. Lo que no me hace sentido es el hecho de que por seguir una agenda impuesta por el Simposio de Escultura, la comunidad de Cayey desperdicie una gran oportunidad de convivir para siempre con una obra de gran valor de un gran artista en un medio que lo ha caracterizado como tal, o sea, la pintura.

No perdamos de vista que dicha actividad tiene como propósito conmemorar los 100 años de la Universidad de Puerto Rico y aunque se trate de un Simposio de Escultura, pudo haberse concebido de modo más actual y a la par con proyectos de arte público alrededor del mundo donde se presupone que la escultura dialoga con otros medios. El arte contemporáneo se caracteriza por la multiplicidad de medios y enfoques e inclusive, por la interdisciplinariedad en el arte. Un ejemplo cercano a eso es la Bienal de Gabado de San Juan que se vió obligada a abrir un abanico de posibilidades conceptuales alrededor del grabado, aceptando la intervención de otros medios como la fotografía, lo digital, el vídeo, la pintura y la instalación para poder seguir existiendo en un panorama artístico más contemporáneo.

En contrapartida, la escultura de Don Julio Rosado del Valle nada en un mar de contradicciones, tiene problemas conceptuales serios y carece de un mínimo de fuerza. No fue concebida o planificada para el espacio en el cuál está ubicada y no dialoga con el “paisaje” cayeyano o con las características de Cayey en cuanto pueblo, ni con su historia. No dialoga semióticamente hablando o desde un punto de vista simplemente sensorial. ¡Fue impuesta! en todos los sentidos de la palabra, sin que hubiese una verdadera intención artística en la acción de imponerse.

Quisiera mencionar brevemente algunas contradicciones que aquella escultura plantea, empezando por la dicotomía entre la temática y el uso del material. En el arte, el material empleado dialoga con la obra y debe ser pensado en función de un acoplamento perfecto entre forma y contenido. Eso es lo básico, sin mencionar la historicidad de cada material, su valor social y su representatividad en cuanto a la tradición y empleabilidad en la economia local, entre muchos otros factores que pueden ser determinantes para la lectura de la obra.

No se debe empezar un discurso ecologista empleando materiales que contaminan el medio ambiente. El material conocido como styrofoam está compuesto principalmente por estireno y hidrocarburo líquido, sustancias que afectan la capa de ozono. El proceso de fabricación industrial del styrofoam es uno de los más contaminantes que existen en la actualidad.

El procedimiento técnico de la escultura también contradice la forma y temática de la obra. Consistió en lijar y pulir la superfície del foam, proceso que desprende millones de partículas milimétricas al aire y a la tierra. La escultura fue sometida a ese proceso durante cuatro meses. Pese a que se trató de fabricar una caseta alrededor de la obra, no fue suficiente protección. A los dos meses la caseta tenia más huecos que un queso suizo. Entonces, estamos planteando un postulado ecologista a favor de los arrecifes de coral y a la misma vez estamos colaborando con la destrucción de la capa de ozono. ¿Quiénes van a defender la capa de ozono, otro escultor que destruya los arrecifes de coral?

Si cada vez es más importante para el arte el considerar la historicidad del material empleado, se hace imprecindible a la mirada del observador el conocer los materiales y técnicas empleadas en cada obra. Por tal razón, se dice que los materiales “hablan”, dialogan con el concepto del artista y son pistas para el receptor en un juego de interpretaciones y significados.

También es sabido que las connotaciones y denotaciones en el uso del material colaboran o forman parte del concepto propuesto por el artista. Por ejemplo, Richard Serra, escultor americano, utiliza el acero en sus esculturas minimalistas. Lo utiliza de dos maneras: primero por el material mismo, sus características de durabilidad, color, elasticidad, donde las formas son limitadas por esas mismas características. Luego por ser un material industrial, que pasa a ser símbolo de la economía norte-americana en un determinado momento. Así, dialoga con los postulados “fríos y distantes” del movimiento minimalista. Sin embargo, las marcas estampadas en esas grandes planchas de acero al natural (corten steel) se transforman con el pasar del tiempo, forman óxidos en la presencia del oxígeno, y sorprende a la primera mirada “fría y distante” con una escritura cambiante formada a consecuencia del tiempo en la superfície de la plancha de acero.

Por otro lado, Jeff Koons emplea en algunas esculturas el acero inoxidable (stainless steel) aludiendo, contrario a Serra, a la sofisticación de la industria y a la sensación de eternidad y limpieza que caracteriza ese material. Sus figuras neo-pop de muñecas y juguetes contrastan drásticamente el material con el contenido de la obra. No tendría ningún sentido la obra de Damien Hirst si no supiéramos que él utilizó vacas y tiburones reales cortados a la mitad con una precisión laser para luego congelarlos y encierrarlos en una caja de cristal. Tampoco haría sentido para Joseph Beuys haber utilizado otro material que no fuera el fieltro y la grasa animal en sus esculturas e instalaciones siendo esos materiales poseedores de un significado de supervivencia en tierras nórdicas, además de haber utilizado esos materiales para sobrevivir luego de que hubiera derrumbado su avión durante la Segunda Guerra Mundial. Si Duchamp hubiese reproducido el famoso urinal de cerámica por su propias manos no haría ningún sentido sus planteamientos en torno a la originalidad. Era necesario para el Ready-made que el objeto de arte saliese de la fabricación industrial. Por otro lado, Jasper Johns hace un comentario a partir de Duchamp y anticipa el pop art al reproducir identicamente unas latitas de Ballantine utilizando el bronce, material con connotaciones tradicionalistas para la escultura.

Entre contradicciones creativas y administrativas, la comunidad cayeyana mira hacia el cielo y se pregunta: ¿Cómo desaparecieron las tetas de Cayey?

Fernando Paes

Wednesday, August 24, 2005

CRITICA: Notas enumeradas, mirando las Columnas de Hércules.


Notas enumeradas, mirando las Columnas de Hércules.
Espacio y superficies en construcción.

Texto del catálogo de la exposición individual Descriptio de Fernando Paes en la Galería Raíces en San Juan, Puerto Rico Mayo de 2004

por Marco Trevisani


i     Desde Lascaux, las cuevas de la era paleolítica, donde el ser humano por primera vez dibujó con el simple intento de provocar y experimentar placer –por lo menos, así nos lo cuentan y así nos complace creerlo– , el enlace entre superficie arquitectónica y pintura ha sido muy fuerte e inevitable. Aparte de la clara interacción entre arquitectura y pintura mural, existe otra área común que se puede colocar en la elaboración del proyecto: el estudio de las formas, las superficies, los materiales y el espacio.

ii     Cierto es que tampoco sería correcto leer los más recientes trabajos de Fernando Paes simplemente en clave de representación arquitectónica ya que, como en sus precedentes trabajos, donde se refiguraban planos de veleros, lo que este pintor nos propone es sobretodo un "escamotage" y un juego. Su proyecto traduce en formas plásticas  un complejo mensaje.  Es una reflexión sobre la capacidad, la voluntad del hombre de progresar técnicamente, una meditación en torno a cómo esta voluntad nace y se mantiene viva por la "seducción": representación que la imaginación produce de algo que desconocemos, que a veces ni sabemos si existe, y que creemos necesitar.  Perseguir lo desconocido ha sido central en el trabajo intelectual y, muchas veces, elemento primario para muchos artistas. Leonardo da Vinci escribía, a quien le reclamaba el dejar muchas de sus obras inconclusas, que el entusiasmo inicial de trabajar y pensar algo, de lo que no sabía con anticipación qué dirección tomaría, era un gran estímulo que desaparecía una vez que, terminada la fase "proyectual", se hacía claro el punto de llegada.

iii     También es lógica consecuencia el camino conceptual de Paes desde los precedentes trabajos hacia los nuevos. Sus planes de barcos y veleros no representaban la navegación en sí, cuanto la seducción del acto preparatorio al proceso intelectual de imaginar, soñar lo que nos espera más allá de las columnas de Hércules, liberadas de su colocación geográfica.  Su trabajo es uno que a veces no procede más allá que del escritorio del "pensador", de la tela del pintor, ya que lo "mágico" de la seducción está, precisamente, en no ir a descubrir "ultra" para que este "ultra" no devele su carácter místico.  Violar el secreto, lo desconocido que está detrás de las columnas de Hércules es una violencia al misticismo, al ritual. Así, los nuevos trabajos están cargados del sabor del ritual y de la seducción de la elaboración del plan.

iv     Como sobreposición de miles de fotogramas, uno encima del otro, en transparencias, en estas telas se "montan" las etapas del progreso técnico.  Se contrapone lo aleatorio del aspecto geológico natural a la rigurosidad, simetría y repetición del dibujo arquitectónico; los proyectos de los grandes teatros romanos, por ejemplo. En estos cuadros, además, se inyecta un aspecto rítmico, no casualmente, que añade elementos musicales a las telas, como en las obras de los compositores minimalistas; pequeñas variaciones en patrones parecidos que, aunque ante su percepción superficial no parezca, progresan, se modifican.  Entonces, desde las sobreposiciones en transparencia de las formas representadas, aparecen también sobreposiciones simbólicas y conceptuales, rítmico-musicales que son además múltiples estratificaciones técnicas y visuales.  Pero tampoco las simetrías y la que parece ser una rigurosidad técnica de ciertos elementos se representa como perfección. Las simetrías son casi siempre imperfectas, porque, a fin de cuentas es la naturaleza que domina también el progreso.

v     La representación, tanto realista como simbólica, de la estratificación geológica es visible en todas las etapas de la construcción de estas obras. La base, fruto de una elaborada técnica pictórica, está caracterizada por el aspecto aleatorio, dominante en la naturaleza.  Para volver a las representaciones de las cuevas de Lascaux, el hombre deja su trazo o huella, sobre una base que la misma naturaleza crea.  También lo hace Paes en sus obras, como el hombre en su continuo diálogo, conflicto y confrontación al disponer la naturaleza ante el progreso técnico. Así lo explica él mismo:
     La tela es trabajada como si fuese una monotipia de grabado. Primeramente se inicia un diálogo impregnando el fondo con colores tierra (el pigmento usado es óxido terroso). La pintura es fabricada en el mismo lienzo, el pigmento en polvo se adiere a la tela a causa de constantes baños de agua y pega, impregnando completamente la fibra de algodón y muchas veces traspasándose al otro lado. En  este caso, todavía no se decide que lado de la tela se irá   seleccionar. De esta forma, se trabajan los dos lados a la misma vez. Las manchas forman parte de esa monotipia ciega donde no se sabe exactamente cual sera el resultado, aquí se juega todo el tiempo con el accidente. Se trata de un proceso muy intuitivo. La tela, impregnada con pigmento, agua y pega, recoge texturas de la  superficie donde se este trabajando (generalmente madera). Capas y capas se sobreponen entremezclándose a traves de transparencias y  del proceso mismo de arrancar de la madera la pintura ya seca. Las  texturas, manchas y colores son el resultado de ese proceso de pegar, arrancar, volver a pegar tela contra madera, tela contra  tela, tela contra cemento."

vi     Se advierten alteraciones, recuerdos de los movimientos pictóricos primitivistas, del arte pobre y, sobretodo, elementos expresionistas, que se quedan en un nivel emotivo más allá de ser citas forzadas, contribuyendo en todo caso a la creación de esta compleja estratificación de elementos, técnicos y simbólicos, de las telas.

vii     Es un progreso híbrido, que nada excluye, y que en sus miles, diferentes visiones, perspectivas de las estratificaciones, tienen mucha relevancia las presencias de aspectos culturales de orígines completamente diferentes. Tampoco en este caso no se puede hablar de mezcla, ni siquiera de fusión, cuanto, otra vez, de sobreposiciones. Aparecen unos arcos árabes, bizantinos, en una elaboración esquelética y técnica, sobrepuestos a una representación de un plano o un laberinto, como citas de arte incas o azteca. También se visualiza un plano esquemático de un teatro romano que, sobrepuesto a su misma sombra, y a través de un juego de líneas, parece la representación de un guerrero azteca, o una pirámide india representada con la técnica perspectiva de la pintura occidental y un juego de líneas circulares en la misma base, junto con un esquema geométrico que confirma la relación entre pensamiento, imaginación y seducción mística del ritual que, a veces, no tiene ninguna significación y que, por otro lado, nos abre puertas a otros planos y niveles de la imaginación.

viii     En estas obras no se declara una posición optimista o pesimista en relación con el progreso tecnológico. Contrariamente, se deja abierta la interpretación subjetiva, casi como si se estuviera representando este progreso en forma de crónica.  Parece un estudio arqueológico del progreso, de vuelta nuevamente a Lascaux, el descubrimiento del testimonio humano en diferentes capas de la piedra que han sufrido la mutaciones de las eras geológicas, cuyo orden – el de las capas y de las mismas eras geológicas- no está definido, ni reconocido, ni privilegiado.  Sí niega violentamente la existencia de un proceder linear o exponencial del tiempo y también del progreso tecnológico. Se proponen etapas, capas, avances y retrocesos.  Es un juego que nos propone la eliminación del concepto linear del tiempo, substituyéndolo con un concepto de "planos temporales" o "capas temporales".  Se progresa tanto avanzando como retrocediendo, porque el tiempo tampoco avanza, el tiempo se acumula y lo hace en planos diferentes, se extende y ocupas áreas.

ix     El ser humano está ausente de estos lienzos, pero lo que se ilustra no es el poder predominante del progreso industrial incontrolado, que obscurece el hombre y la naturaleza, como se representaba en ciertas obras de la mitad del siglo XX. Tampoco es la fuerza entusiasta del descubrimiento de la forma perspectiva, donde el aspecto escenográfico toma la centralidad de la obra, dejando aparte la figura humana.  No se trata de una visión futurista o modernista ni, como se decía antes, optimista o pesimista del progreso tecnológico. Lo que se deja ver aquí es el placer de representación de la capacidad humana de imaginar más allá de sus limitaciones temporales y del espacio marcado por las columnas de Hércules.
    

Wednesday, July 20, 2005

OBRAS de Fernando Paes:

Las obras a seguir formaron parte de la exposición "Descriptio" en la Galería Raíces en Mayo de 2004.

Monday, July 18, 2005

Plane I


Técnica mixta sobre tela 48" X 48" 2004

Sin Titulo


Técnica mixta sobre tela 48" X 72" 2004

Tabula I


Técnica mixta sobre tela 72" X 54" 2004

Plane Descriptio


Técnica mixta sobre tela 70" X 54" 2004

Arcus Descriptio I


Técnica mixta sobre tela 88" X 74" 2004

Friday, June 17, 2005

Rationis Tabula


Técnica mixta sobre tela 100" X 70" 2004